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Me llamo Débora.
Soy una estudiante de ciencias sanitarias a la que le apasionan las cosas relacionadas con la salud, biología, ecología...
También me encanta la cocina, me gusta inventar platos nuevos y descubrir técnicas. Me relaja mucho.
Además, amo la música!!! Me chifla ir a conciertos y también darlos, siempre que se presenta la ocasión ya que soy cantante. Adoro el rock, el grunge, jazz, metal... Todo en realidad. De hecho mi blog tiene de nombre una canción de Foo Fighters!
Me gusta pintar, dibujar y todo aquello que conlleva algo de creatividad, por eso, entre otras causas, me gusta el maquillaje.
Espero que mi blog os guste, ya que quiero compartir con vosotros un poquito de mi mundo!!!
Bienvenidos!!

lunes, 25 de noviembre de 2013

NO A LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Por problemas técnicos retiré la entrada. Pero ya está solucionado ;)

¡Hola!
Hoy nos ponemos un poco serios y serias para hablar de algo que nos incumbe a todos que es el maltrato. En concreto hoy nos centramos en la violencia de género. Ya sabéis que hoy es el día internacional contra la VG.


Lo primero que quiero deciros es que es un tema MUY SERIO, no se trata ni de una tontería ni de una exageración, ya que la violencia SEA A QUIEN SEA ES UN DELITO. Y muchas veces, no nos damos cuenta de lo infravalorada que está por nuestra propias creencias o por nuestra propia cultura. De hecho,  hoy he sido conocedora de que casi 50 mujeres han fallecido este año aquí por violencia de género. 50 mujeres. Y las estadísticas no nos deberían dejar indiferentes cuando observamos que...

             ...Las estimaciones, según la fuentes consultadas varían entre los 2.000.000-1.200.000 millones de casos y, pese a que existe una gran diferencia entre unas y otras, el número de mujeres que sufren maltrato por parte de un sus parejas o ex parejas es considerablemente elevado, todo teniendo en cuenta que se tratan de aproximaciones, puesto que todavía sigue silenciándose este fenómeno.
                Asimismo, según cifras europeas, se observa que entre el 20-25% de las mujeres europeas han sufrido algún tipo de violencia física a lo largo de su vida adulta, y más del 10% han sufrido agresiones sexuales. Por tanto, la suma de todas las cifras de violencia ejercidas sobre la mujer rondaría el 45% de mujeres afectadas.

                Si nos extendemos a cifras mundiales, diversos estudios señalan que una de cada 3 mujeres en el mundo ha sido víctima de la violencia perpetrada por los hombres, sea cual sea el tipo.
                Si nos centramos en España, se ha calculado que:
·         Una mujer muere asesinada por su marido o compañero cada cinco días.
·         Cada año se producen más de medio millón de agresiones a mujeres, dentro del ámbito familiar.
·         Un 18’3% de las mujeres trabajadoras ha sufrido alguna vez una agresión de acoso sexual.

·         Un 12’1% de las mujeres entre 18-29 años, y un 11’2% entre los 29-39 años sufren maltrato en la actualidad.

Así vamos al tema, y como mejor se empieza es definiendo qué es la VG.

"Se trata, según la Ley Orgánica 1/2004, del 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género en su artículo primero, de una situación de desigualdad y discriminación en la relación de poder del hombre sobre la mujer, sean o hayan sido cónyuges, estén o hayan estado ligados por relaciones similares de afectividad pese a que no vivan juntos. Se incluye además, la naturaleza de los actos que se clasifican dentro de la violencia de género, sean a nivel físico, sexual, psicológico o tratarse de desatenciones y privaciones"

Además, también viene definida por la ONU como “Todo acto de violencia sexista que tiene como resultado posible o real un daño física, sexual o psíquico,  incluidas las amenazas, la coacción o la privación arbitraria de libertad, ya sea en la vida pública o privada”. Esta definición como la violencia ejercida dentro de una relación o ex relación conyugal o de similares lazos afectivos.

Asimismo, la propia definición de la ONU subdivide está violencia en diversos tipos que pueden darse tanto aislada, como simultáneamente y que afectan a la mujer de diversas formas. A continuación se muestran estos tipos y diversos actos que se registran en ellos:
·         La violencia física es aquella conducta en la que se hace uso de la fuerza para producir lesiones corporales a otra persona, incluyendo omisión de ayuda, empujones, intento de homicidio…
·         La violencia psicológica es aquella conducta que atenta a la integridad psíquica y emocional y a la dignidad de una persona. Esta conducta se realiza de forma consciente,  deliberada y continua. Se incluye en la violencia psicológica: el chantaje emocional, la exigencia de obediencia…

·         La violencia sexual es toda aquella conducta que atenta contra la libertad sexual de una persona y contra su dignidad, como pueden ser las relaciones sexuales forzadas. 


               Tenemos que entender además, que la VG no se trata de algo puntual. La violencia de género no es un fenómeno que aparezca de forma repentina, si no como su definición señala, se trata de un proceso insidioso que se inicia con un control camuflado por parte del perpetrador alegando “buenas intenciones” para, de forma lenta y progresiva, introducir la violencia antes imperceptible, de forma explícita. De esta forma, los controles antes suaves y que parecen carentes de importancia, pasan a ser severos; las insinuaciones comienzan a ser indicaciones expresas, mermando la autoestima de la mujer, aislándola y convirtiéndola en víctima de violencia de género.


                Estas primeras agresiones, denominadas micromachismos y microviolencias son normalmente subestimadas pues se consideran inofensivas y además están unidas al proceso de enamoramiento, en el cual se suele idealizar a la pareja Además, está influida por la tolerancia que ejerce la sociedad frente a este tipo de comportamientos. Y son precisamente estos “pequeños” ataques los responsables de mermar la autoestima y autonomía de la víctima y que facilitará las agresiones más violentas.

                Por tanto, la violencia de género es un proceso que se puede definir mediante una pirámide que estaría conformada por los micromachismos y microagresiones en su base   y ascendería progresivamente con el maltrato psicológico, maltrato físico para culminar en el asesinato. Para subir en esta pirámide, el agresor aprovecha la consolidación de la pareja, mostrándose al principio como el perfecto caballero para posteriormente, mostrar su potencial violento cuando a la mujer le puede costar más romper la relación por los lazos creados, así como por el bajo nivel de autoestima, la exclusión social a la que se ve sometida

Esto se le llama escalada de la VG.

CICLO DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO

La violencia de género también se puede estudiar como un ciclo, el denominado “Ciclo de la violencia” expuesto por Leonore Walker en 1979.
                Ella hizo uso del concepto de indefensión aprendida de Marta Seligman, en el cual se señala que la mujer aprende a creer que está indefensa, que no tiene ningún control sobre su situación y que es imposible cambiarla teniendo que vivir asustada y abandonando la posibilidad de escapar.
                De esta forma, Walker concluyó que estas mujeres fueron previamente aisladas en las primeras etapas de su relación, donde ellas buscaban aplazar o minimizar las agresiones accediendo a sus exigencias. A medida que pasa el tiempo, la mujer tiene menos control de la situación y son menores los periodos durante los que el maltrato remite.
                Todo esto, se puede explicar con el citado ciclo de la violencia, en el cual se diferencian tres fases que pueden variar en intensidad y en duración, incluso en la misma pareja.
1.       Fase de acumulación de tensión: la tensión y la hostilidad del hombre aumenta progresivamente sin causa para la mujer. Existe violencia verbal y primeros indicios de violencia física. En esta fase la mujer cree poder controlar los episodios aislados y que desaparecerá.
2.       Fase de explosión o agresión: culminación de la tensión acumulada mediante agresiones físicas, psicológicas y sexuales. Suele ser en esta fase cando la mujer accede a los servicios a denunciar o pedir ayuda. Poco a poco, esta fase irán aproximándose en el tiempo.

3.       Fase de calma, reconciliación o Luna miel: el agresor utiliza la manipulación afectiva para evitar la ruptura de la relación haciéndola creer que todo cambiará. La mujer puede retirar en este momento la denuncia. A medida que los comportamientos violentos se afianzan, esta fase tiende a desaparecer. Esta fase es fundamental ya que ante la aparición de los primero episodios violentos, la mujer entra en un estado de shock, y necesita escuchar el perdón de la pareja por un acto tan grave como la agresión. No obstante, el perdonarlo, únicamente merma su autoestima, aumenta su nivel de tolerancia a la violencia y facilita que el agresor tome terreno y torne la relación cada vez más dañina para la mujer.



 Cada vez que se cierra el ciclo, la mujer pierde autoestima y se siente más incapaz de salir de su situación, padeciendo el “Síndrome de indefensión aprendida” mencionado anteriormente.

“Cuando una mujer víctima de violencia hace una petición de ayuda, ha dado varias vueltas al ciclo. Cada vez que cierra uno, pierde la confianza en sí misma. Por todo ello, es esencial que las víctimas reciban apoyos concretos y refuerzos en todas las ocasiones en que, tras la fase de explosión o agresión, decida dar pasos encaminados a mejorar su situación. Si ésta no se produce, llegada la fase de calma, será mucho más difícil que tome decisiones”. 

PERFILES

                Debido a la gravedad del problema, y para favorecer la búsqueda activa y la detección de casos, se intentaron realizar unos perfiles de los agresores y de las víctimas de violencia de género basándose en las características comunes a todos y todas. No obstante, pese a todo es importante destacar que no existen características comunes a todos y todas las víctimas. Estos perfiles, por tanto, no son una herramienta determinante, sino orientativa.
Por tanto, debemos tener en cuenta lo siguiente:
·         Cualquier persona puede ser víctima o perpetrador de la violencia de género.
·         La violencia de género existe en todas las clases sociales.
·         Los perfiles son orientativos.
A continuación se procede a explicar los diversos perfiles y factores de riesgo, tanto para la víctima como para el agresor.
Perfil de la víctima y factores de riesgo
Existen algunos rasgos del  carácter y actitudes que suelen tener una mayor prevalencia y muchas de ellas se deben a su situación de víctima:

RASGOS
FACTORES DE RIESGO
Baja autoestima.
Antecedentes de violencia en la familia.
Dificultades para relacionarse.
Nivel cultural y socioeconómico bajo.
Ser dependiente y sumisa.
Desequilibrio de poder en la pareja.
Asuman pautas de educación machista y las perpetran.
Estar en trámites de separación o divorcio.
Tienen sentimientos de culpa.
Situaciones de vulnerabilidad y dependencia.
Muestran trastornos psicológicos.
SER MUJER
Síntomas físicos crónicos.

Realizan constantes visitas al médico seguidas por periodos de ausencia.

Se sienten deprimidas, desorientadas, tristes, desmotivadas e indecisas.

Inseguras y angustiadas.


Perfil del agresor
                El perfil del maltratador es difícil de definir, ya que la personalidad de uno a otro puede variar en gran medida y se engloban varias características diferentes en cada uno de los maltratadores. Además los maltratadores suelen tener lo que se conoce como una “gran capacidad camaleónica” de manera que pueden camuflar su verdadera personalidad y pasar desapercibidos en el mundo exterior a la familia. Un maltratador puede ser simpático, seductor, amable y caballeroso de cara al público, con actitudes de un ciudadano modelo. Pese a estas dificultades, sí que existen una serie de comportamientos y características coincidentes en muchas ocasiones en los maltratadores, lo que nos permite establecer  un perfil genérico de la personalidad de un maltratador:
RASGOS
FACTORES DE RIESGO
Comportamiento machista en la pareja
Haber sufrido y presenciado malos tratos
Falta de empatía
Estar inmerso en una cultura de violencia
Dificultad para expresar emociones
Consumir excesivo alcohol u otras drogas
Egocentrismo
Tener un gran estrés laboral
Actitud dominante
Estar en situación de desempleo o en un nivel socio-económico bajo
Comportamiento posesivo y celoso
Padecer problemas de salud mental
Actitud agresiva y hostil


El autor o autora de esta imagen, que supongo que será eneko, lo desconozco. Pero me parece que ha representado tal cuál con esta imagen, el comportamiento del agresor. Si alguien lo sabe, por favor, que me lo diga.

PROCESO DE RUPTURA DE LA RELACIÓN

                Debido a la situación psicológica tan compleja que sufre la mujer por si situación, ésta cree que no puede escapar de su situación haga lo que haga pese a tener a su disposición recursos y posibilidades para cambiar su realidad.
                Asimismo, se debe tener en cuenta que la violencia de género es un fenómeno muy complejo en el que convalecen diversos factores que influyen la mujer y, por tanto, puede tardar años en reconocer la situación en la que se halla. Además, incluso el proceso de recuperación es largo y difícil, y la propia mujer puede desistir. Salir de la relación es un paso más, no el final en sí mismo del proceso.
                Para poder romper con su situación y con la relación, la mujer debe seguir un proceso que comienza con salir de la relación de maltrato, seguido de la toma de nuevo del control de su vida y lograr ser feliz con su nueva vida. Es fundamental que durante este proceso, la mujer se sienta arropada por los y las profesionales sanitarias, haciéndola entender que no está sola, respetando sus decisiones y jamás culparla de su situación.
FACTORES QUE INFLUYEN EN LA DECISIÓN DE LAS VÍCTIMAS
Creencias y valores sobre los roles de la mujer y hombre en la pareja
Miedo a perder a la pareja y todo lo que comparte con ella. No aceptar el fracaso de la relación
Miedo a más violencia
Miedo a los cambios
Sentimiento de culpa
No ser consciente de su situación de maltrato
Dependencia emocional y económica de la pareja
Desánimo a la hora de denunciar
Tolerancia al maltrato
Baja autoestima


                Por otro lado, la mujer puede encontrarse muchos obstáculos a lo largo del proceso de ruptura. Entre ellos se destaca la falta personal formado sobre violencia de género y de medidas de apoyo social, la desigualdad tanto económica como social por razones de género, situación de vulnerabilidad y/o dependencia de algunas mujeres y ser perteneciente a grupos sociales o culturales cuyos valores no acepten la separación.

Por último, voy a explicaros un poquitos los distintos mitos que hay:
Existen diversas creencias en relación a la violencia de género en nuestra sociedad que se manifiestan incluso entre el personal sanitario que debe tratar a las víctimas. Estos mitos interfieren en el pensamiento y la forma de actuar de la población. Pueden desinformar y hacer que la gente culpabilice a las víctimas de su situación. Además, favorecen la tolerancia social de este fenómeno y sustentan las emociones de culpa que sienten las mujeres que la padecen.
A continuación se muestra un resumen de los mitos más comunes con respecto a la violencia de género y su explicación:
1.       Las familias con problemas son las que sufren VG.
a.       Todas las familias tienen problemas, pero no todas lo enfrentan mediante la violencia. La violencia de género es un agravante de los problemas que existan.
2.       La violencia de género se da en familias de bajo nivel cultural y económico.
a.       Existe en todos los grupos sociales.
3.       Los maltratadores son personas con alteraciones mentales.
a.       Solo el 5% de los hombres que maltratan a sus parejas presentan alteraciones mentales. La mayoría son conscientes de lo que hacen.
4.       Los agresores son violentos por naturaleza.
a.       Estas personas suelen ser pacíficos en general, con el resto de relaciones sociales. No obstante, deciden descargar su ira sobre las personas con quienes sienten que pueden actuar así por sentirse superiores.
5.       Los maltratadores fueron maltratados en su infancia.
a.       Es cierto que se considera un factor de riesgo, pero no determinante. Ellos pueden elegir no perpetrar esa violencia.
6.       Los hombres drogodependientes o que estén sometidos a un gran estrés en su trabajo o parados, son violentos debido a su situación personal.
a.       Si bien es cierto que existe un gran número de agresores en estas situaciones, no les exime de su responsabilidad ni es un hecho determinante que se de en todos los maltratadores. No obstante, muchos continúan con el maltrato pese a la mejora de su situación.
7.       La violencia de género es una pérdida momentánea del control
a.       La violencia de género es un proceso largo, con una metodología predeterminada y una estrategia de dominación.
8.       La violencia de género es un asunto familiar en el cual no se debe intervenir.
a.       Ningún delito debe ser ocultado, menos si la víctima está indefensa.
9.       La violencia entre personas cercanas es más aceptable que la que se da entre extraños.
a.       La violencia nunca debe ser aceptable. Además, la violencia sobre las personas cercanas tiene efectos devastadores sobre los sentimientos de la persona, provocando indefensión y humillación. Asimismo, facilita que se oculte y se repita convirtiéndose en una situación crónica.
10.   Si tienen hijos/as es mejor aguantar por el bien de los niños/as.
a.       El hecho de ser testigo de la violencia que sufre su madre o incluso, ser maltratado, tiene graves repercusiones en el bienestar y la salud de los/las niños/as. Afecta produciendo trastornos de la conducta, problemas de salud y del aprendizaje.
11.   Siempre exagera la realidad cuando se habla contra las mujeres. Son casos muy aislados y la prensa hace que parezca más de lo que realmente ocurre.
a.       Normalmente, cuando una mujer decide pedir ayuda es porque la situación es grave. Pese a todos, la sociedad y los hombres violentos intentan justificarlo. Sin embargo, la violencia de género es un fenómeno oculto. Los casos que se conocen son únicamente la punta del iceberg de un problema con una gran envergadura.
12.   Las mujeres maltratadas que se niegan a marcharse es porque les gusta y es su culpa por continuar.
a.       Con esta afirmación se culpa a la víctima alegando que disfruta con el maltrato pero, nada más lejos de la realidad. Las víctimas de malos tratos se ven incapaces de abandonar la situación. Además, existen múltiples factores que influyan en su decisión.
13.   Un hombre no maltrata porque sí. La mujer debe hacer hecho algo.

a.       Con esta creencia tan extendida se culpa de nuevo a la víctima. Las mujeres buscar eludir las agresiones sometiéndose a la voluntad de su pareja, accediendo a sus deseos sin cuestionarle. Sin embargo, el agresor hace uso de cualquier excusa para manifestar su supremacía y considera una provocación que la mujer exprese sus deseos y opiniones.
b.      Nadie tiene derecho a maltratar a nadie, sea cual sea la excusa.

Y ya, si que si para terminar, os dejo una imagen con todos los centros que pueden encontrar de ayuda, si alguien lee esto y es conocedora de una situación de VG o es víctima recordaros que NO ESTÁN/ESTÁIS SOLAS. HAY SALIDA Y UN MONTÓN DE RECURSOS A LO QUE PODÉIS ACCEDER. Y sobretodo NO SOIS CULPABLES DE LA SITUACIÓN.


Bueno, espero que os haya interesado. Que os haya parecido interesante y que os haya servido para entender mucho más esta terrible realidad.

Besitos y hasta pronto.

Toda la información está extraída de la Guía de Violencia de Género de la Agencia Valenciana de Salud y más en concreto, de un trabajo que he tenido la oportunidad de hacer con mis compañeras Mª Carmen, Paula y Maribel del tema en concreto.


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